THE WRESTLER...CUANDO EL ARTE IMITA LA VIDA
Ahora de vacaciones por el estado de California no pude resistir ir a ver The Wrestler, principalmente no solo porque se trata de la más nueva película del talentoso y prolífico Darren Aronofsky sino porque marca el retorno en forma de quien fuese uno de mis actores favoritos en mi adolescencia, el incomparable Mickey Rourke.
Para quienes crecieron en la década de los ochentas saben perfectamente de lo que hablo. La imagen imponente del protagonista de filmes como Diner, Rumble Fish u Nueve Semanas y Media significaba el más puro símbolo de la rebeldía. Un actor que se perdió en la fama de una época, hasta ahora.
Resulta que The Wrestler es la película que regresa a un actor, desperdiciado y atormentado por sus propios demonios, de nueva cuenta a la escena
La trama del filme va de la siguiente manera: Una estrella de la lucha libre, quien vivió una época de éxito y reconocimiento hace veinte años, trata de sobrevivir en un momento que no comprende ante la carencia de oportunidades y relaciones afectivas. Un hombre, con cerca de cincuenta años, que trata de aferrarse a la imagen de éxito de los ochentas, de cabello platinado y bronceado forzoso.
La historia sufre un giro inesperado cuando nuestro protagonista sufre un infarto ¿ Qué hacer cuando no tienes a nadie? ¿Cómo sobrevivir solo en una sociedad que demanda reconocimiento? ¿Como continuar con la leyenda de Randy "The Ram" Robinson? Es aquí donde realmente inicia el relato.
Hábilmente Aronofsky nos presenta a The Ram y su universo a través de los detalles de su cotidianeidad, el día a día en donde las batallas no son en el ring sino en el completar la renta de su casa trailer en la fría y desoladora atmósfera en un pueblo de Nueva Jersey. Casi con un estilo de "cinema vérité" y con la apropiada cinematografía de Maryse Albertir, el realizador involucra al espectador como si fuese un espía en la intimidad de nuestro héroe para revelarnos una profunda y grave soledad.
Sin embargo el protagonista no es un ser pasivo, por el contrario, trata de recuperar o encontrar el tan deseado afecto del que carece. Sus dos posibles soluciones son una stripper madura de nombre Cassidy ( Marissa Tomei ) y una rebelde hija que casi desconoce ( Evan Rachel Wood ). Posiblemente estas mujeres puedan ser la solución a su terrible considición de solitario.
Obviamente no adelantaré el desenlace, pero les advierto que es una verdadera revelación.
Durante la proyección no dejé de cuestionarme donde iniciaba la vida de Randy Robinson y la continuaba Mickey Rourke. The Wrestler es del tipo de cinta en donde la realidad se confunde con la ficción, lo que hace mucho más entrañable el trabajo del actor.
El actor Alan Cumming decía que un histrión necesitaba de mucha seguridad, valentía y buen corazón para "desnudarse" ante la audiencia. El trabajo de Rourke, mas que perfecto o tecnicamente preciso, es de una fuerza difícil de explicar. Es como ver a un hombre, que vivió su mejor momento, hace muchos años, manifestar su inseguridad y dolor ante un público que olvida fácilmente. Un honestidad que termina por conmover.
La actrices ofrecen un trabajo similar, en especial Tomei quien toma el clásico rol de la "nudista con corazon de oro" para ofercer una interpretación compleja con la cual el espectador se cuestiona frecuentemente la verdadera intención detrás de sus acciones. Dos actores maduros que vivieron fama y popularidad en otros tiempos en personajes que luchan por mantener su vigencia a pesar de la adversidad..
The Wrestler es una extraña cinta, no podría catalogarla dentro de un género, probablemente lo más cercano es el de la tragicomedia, lo que puedo asegurar es que es una de las películas más tristes que he visto en mucho tiempo ( y lo digo como una virtud, no como defecto ), una serie de sorprendentes y conmovedoras escenas comandadas por un actor en su mejor momento. La verdad, no encuentro otra mejor manera de empezar un año.
