
Aquí y allá todos tenemos una opinión de lo que sucede en Oaxaca.
El día del enfrentamiento fuerte me encontraba trabajando. Me pidieron monitorear la señal de Radio APPO a través de su señal vía internet con liga en Indymedia.com.
Los maestros que se habían atrincherado en la zona franca de la Universidad transmitían por la radio del campus los detalles de lo que sucedía. También utilizaban el medio para coordinar a los maestros y miembros solidarios.
“Ya se nos acabaron las cocas” –decía un maestro por la radio- “tráigannos envases, pólvora, explosivos y cadenas”.
A cierta refresquera internacional seguramente le costará una buena cantidad de publicidad y marketing “componer” la nueva realidad de sus “envases” ahora utilizados para preparar cócteles molotov.
Mientras en Radio APPO retrataban el enfrentamiento, el resto de los medios continuaba en su desfile de chichas, gritos y patiños bailadores.
Horas más tarde los presuntos maestros presumían haberle ganado a la Policía Preventiva. Continuaban lanzando consignas en contra del Gobierno y de Ulises Ruiz.
Hablaban de esconder a los heridos y convocaban a levantar de nuevo las barricadas.
Aparecía al aire una rola que retrataba la lucha del pueblo contra las Instituciones y aparecía por doquier la frase del Ché: “Hasta la victoria Siempre”.
Es cierto que estos medios alternativos se han convertido en la voz de las minorías.
También que tantas inexactitudes convierten, a momentos, estos desesperados ejercicios de difusión igual de aberrantes e imprecisos que los reportes de las Instituciones y de los medios corporativos.
Es cierto que no son maestros todos los que se encargaron de grafitear a Oaxaca con faltas de ortografía. También que el movimiento de los maestros jamás habría cobrado relevancia nacional si no contara con apoyo de otros grupos.
Es cierto que si los maestros tumban a un Gobernador, nuestra república tiene miedo de que les tiren a todos los ojetes igual de inútiles.
Es cierto que los sindicatos son una fuerza defensora de los asalariados. También que algunos se han convertido en protección de compadrazgos y de personas sedientas de poder que sólo mueven a los trabajadores para una agenda que poco tiene que ver con la defensa de los derechos laborales.
¿Recuerdan cierto líder de mineros hasta ahora prófugo?.
Es cierto que los maestros ganan una mierda. También que aquí ya hay demasiados personajes que tienen velada su presencia y que habría que preguntarse por ellos.
¿Recuerdan la fuerte presencia del narco en el Estado?.
Es cierto que cualquier pérdida humana es lamentable sin importar su nacionalidad. También que entre mexicanos nos estemos dando en la madre.
Es cierto que ya no vivimos tiempos Priístas donde la ley se defendía con amenazas cumplidas, violencia y desapariciones.
Es cierto que el narco ha tomado el poder que ha perdido la iglesia y el gobierno.
Es cierto que la comunicación ha cambiado.
Es cierto que cuando los medios masivos se hacen pendejos se nota.
Es cierto que está de la verga perderse en una montaña, es cierto que es peor que esta desgracia sea usada para tapar el sol con un dedo.
Es cierto que Oaxaca es un caos.
Es cierto que la mayoría de las personas está ahí sin conocimiento de causa.
Es cierto que el PRI y el PAN han perdido un Estado más de la República.
Es cierto que la izquierda aprovechará esta oportunidad.
¡Es cierto. México ha cambiado y necesita de otra clase política!
¡Una que no piense que Oaxaca se arregla en un fin de semana!